Anécdotas y reflexiones breves sobre la explotación animal.
01/15 — Reflexión
Un filósofo pregunta: «Si los humanos son lo peor que le ha pasado a la Tierra, ¿para quién intentan preservarla algunos?». Pienso en gatos tomando el sol, aves construyendo nidos, cerdos refrescándose en el barro, perros descubriendo nuevos olores, delfines emergiendo del agua, ardillas trepando árboles, patos chapoteando en la lluvia, insectos esperando las horas más oscuras de la noche. Todos ellos experimentan una vida que desconocemos. Creer que la Tierra no puede preservarse también para ellos y que carece de valor sin la mirada humana es supremacismo.
02/15 — Anécdota
En una clase de escritura creativa, estaba explorando el tema de la perversidad. En el cuento, la hermana menor de Ignacio narra que él copula con conejos. Cuando su padre se entera, les da de comer caldo de conejo con la última víctima de Ignacio. El texto fue recibido con una mezcla de angustia, asco y horror. Un compañero dijo: «Es común que usen a los animales para hacerles todo tipo de cosas, aunque no lo crean. ¡Es terrible!». Meses después, supe que mi compañero es "productor lechero".
03/15 — Reflexión
Comúnmente, la familia y los amigos creen que servir comida “apta para veganos” en eventos, reuniones o celebraciones es un acto solidario, inclusivo, considerado, amigable, respetuoso y una larga lista de adjetivos positivos que describen su extraordinaria calidad de anfitriones, pero no se detienen a pensar ni por un segundo que son ellos quienes deberían dejar de explotar a los animales.
04/15 — Anécdota
El hombre del 40C cuida a Tacho, un perro. Tacho aúlla a diario, golpea la puerta, gime bajito en el patio de su casa. El hombre dice que Tacho es un miembro de la familia y que se comporta de ese modo porque es nervioso, cachorro o de raza cazadora, porque tiene una pata herida, quiere jugar, vio a un gato, huele a una perra en celo, o cualquier otra excusa. Después de tres años y medio, de día o de noche, haga sol o llueva, Tacho se comporta de la misma manera. Así de mucho ama, cuida y respeta el hombre del 40C a su familia.
05/15 — Reflexión
Hace unos días, una amiga se sometió a una cirugía dolorosa para remover una infección. Así como mi amiga, cualquier otro animal está dispuesto a lo que sea necesario para conseguir su propio bienestar, incluso si eso implica padecer dolor o sufrimiento. ¿Por qué la gente cree que es correcto explotar a los animales sin causarles sufrimiento, si ellos preferirían soportar dolor para liberarse del dominio impuesto por los humanos?
06/15 — Anécdota
En una reunión de trabajo estaban comiendo un platillo preparado con maíz y sobras de cerdo fritas. La colega de una amiga le comentó: «Desde que nos dijiste que te incomoda vernos comer porque estás consciente de la explotación de los animales, me siento mal». Mientras mi amiga pensaba que tal vez su colega había reflexionado sobre el asunto y sus implicaciones, su compañera concluyó: «Me siento mal de que tengas que vernos».
07/15 — Reflexión
Un amigo me compartió la noticia sobre la carne cultivada en laboratorio. Le emociona la idea de que los animales no tengan que morir en el proceso de producción. Para su sorpresa, le respondí que no apoyo la iniciativa porque sigue perpetuando la explotación. De veras me pregunto: si la gente que consume seres sintientes literalmente sentencia su muerte, ¿qué la hace feliz respecto a la carne de laboratorio? ¿Es la felicidad sentir menos culpa o la ausencia de remordimiento?
08/15 — Anécdota
Hace tiempo, compartí casa con un gato llamado Rocco. Su actividad favorita era dar el rol por el vecindario. Un día, escuché a una vecina gritar furiosa: «¡Rocco, no seas malo, deja a ese pájaro en paz!». Salí corriendo a ver qué acontecía, pero el pájaro había muerto, aunque no por obra de Rocco porque el cuerpo ya estaba rígido. Mientras me dispuse a enterrar al pájaro, la vecina gruñó: «Encierra a ese gato maldito, ¡pobre pájaro!» y siguió caminando con una bolsa de plástico llena de pechugas de pollo, jamón de pavo y salchichas de cerdo.
09/15 — Anécdota
Platicando con la dueña de un negocio, entre risas me dijo: «Prefiero matarme trabajando como burro un tiempo, para poder irme de viaje por unos años sin trabajar». Pensé en la trivialización de sus palabras porque los humanos obligan a los burros a trabajar toda su vida hasta morir.
10/15 — Anécdota
Un hombre me envió un mensaje diciendo: «Deberías promover que dejemos de comer carne por motivos de salud o ambientales, no todos están dispuestos a cambiar por ética o empatía. A la gente no le interesan esas cosas». Respondí que el veganismo no se trata de lo que comemos. También sugerí que nos olvidáramos de la gente para centrarnos en él, y le pregunté qué le impedía dejar de explotar a los animales. Sigo esperando su respuesta, así que supongo que él es de esa gente.
11/15 — Anécdota
Un chico me preguntó si el veganismo rechaza la religión. Respondí que si practica alguna, puede dejar de explotar animales y seguir adorando a Dios. Dijo que Dios le dio permiso a la humanidad para comer y usar a los animales en su beneficio. Le pregunté: «¿Quieres decir que el Dios que crees amoroso, compasivo y justo autorizó que los humanos exploten a sus criaturas más vulnerables a quienes también creó con inmenso amor?». Respondió que sí. Me pregunto si los devotos creen que Dios es amoroso, compasivo y justo sólo porque los beneficia a ellos, o lo creen para poder justificar un falso derecho a dominar a otros seres.
12/15 — Anécdota
En una conversación sobre la esclavitud, un hombre me dijo: «Quizás la esclavitud humana ya no sea aceptable, pero eso se debe a que la ley obligó a las personas a no esclavizar a los demás, no porque estén de acuerdo; si no fuera ilegal, muchos lo seguirían haciendo». Le pregunté si él necesitaba que lo obligaran a dejar de esclavizar y explotar a los animales. Supongo que sí, todavía estoy esperando una respuesta.
13/15 — Reflexión
Mientras una investigadora escribía sobre el comportamiento y la inteligencia de los pulpos, comió sannajki —un platillo coreano que consiste en comer pulpo vivo— en un lujoso restaurante de Nueva York. No le bastó con descubrir lo asombrosas que son esas criaturas, sino que sintió curiosidad por probar al sujeto de su fascinación. ¿Cómo juzgaríamos a un psicólogo o un psiquiatra que actúa bajo la misma lógica?
14 /15 — Anécdota
En una clase de escritura creativa, creé un personaje llamado Horacio que defiende a los animales. Un día estresante en el parque, Horacio decide sentarse en una banca, pero se queja porque está llena de excrementos de pájaro. El profesor y mis compañeros acordaron que mi personaje era incoherente: si Horacio se preocupa y ama a los animales, no debería quejarse. Curiosamente, el profesor y mis compañeros afirman preocuparse por los animales, pero los explotan.
15/15 — Anécdota
En el trabajo, recibí la queja de un repartidor mexicano que chambea en Nueva York: «El personal del restaurante y el cliente son racistas. La cajera me obligó a esperar la orden en la calle y llovía mucho. El cliente me arrebató la comida, no me pagó, me insultó y me aventó una botella de cerveza. ¡Me trataron como si fuera un pinche perro!» Irónicamente, su expresión sugiere que el repartidor tiene la misma mentalidad hacia los animales que otros tienen hacia él.